sábado, 24 de octubre de 2015

MOSQUITA MUERTA

Tuve  suerte la otra tarde sentado en el Bar "TRANQUI-LA" en el Paseo del Rey.Era la tardecita tomaba un vaso de "ajenjo", y de repente a mi espaldas escucho un ¿holaaa?..(así alargado) era la voz inconfundible de Sivia.Silvia es una amiga que conocí cuando visité Barcelona, pero hace muchos años volvió al país como yo, y ahora radicada en Córdoba como yo, nos encontramos poco y hablamos mucho .
Demás está decir que es cuarentona, pero con un cuerpo y una lengua filosa, y un corazón tan frágil(para los amores)como su falda. Hacía tiempo que no la encontraba, apróximadamente, según ella el tiempo que dura  unas cuatro o cinco relaciones extramatrimoniales. Eran su debilidad.
A propósito de tus gusto le marqué, ¿leiste a Roger Mill?, este tipo escribe cosas cotidiana, la vida misma, con angustias, amores, sentimientos encontrados, es mi apreciación una lapicera mordaz,aguda, crítica , fijate en su último libro de cuentos "El consolador", creo , me parece el tercer o cuarto cuento se llama "Mosquita Muerta", capaz que te identifiques, si no lo encontrás fijate en mi blog "milenguaserpentina" te lo publico para vos. Nos dimos un beso, y dijo chauuu...(también alargado).

RELATO POLICIAL
“MOSQUITA  MUERTA”
Mercedes de la Paz seguía con su mirada clavada en el piso, más precisamente  sobre sus zapatos negro “Gucci”, la inmundicia que la rodeaba en la dependencia de la Central de Policía le parecía indigna de su condición. Le pidió a su abogado que estaba  revisando la documentación con Peña,  le prestara su pañuelo para limpiar  cuatro gotitas  de sangre estacionadas sobre sus zapatos.
El celular en su mesa de luz sonó estridente tres veces, Méndez pegó un salto en su cama y atendió con un adormilado¿hola?¡escuchame Méndez!.., -reconoció la imperativa  y enérgica voz de Peña que lo despabiló de un saquesi díga  jefe. ¡Mirá movete rápido!, hace unas horas murió de un ataque el Dr. Zanotti, buscate la mejor sala velatoria, el mejor servicio—el lo ameritaponete en contacto con el Secretario de Seguridad para disponer del cuerpo, yo ya me encargué de la ambulancia y de la Federal. ¡Hacé las cosas urgente!sonó autoritarioy cuando esté listo el velatorio llamáme; ¡Ah!, mantené lejos a la prensa y la chusma¿tenés lapicera?, bueno, tomá nota para hacer un comunicado. A los 55 años dejó de existir(…)
Peña era un tipo resolutivo, diligente y hacía gala de sus contactos, frenéticamente tecleó los números de su celular, y este llamado fue a Lucy, que como buena amante del Doctor debía estar histérica.
-Lucy soy yo Peña, escuchame bien,.. si; si no, no hubo vuelta atrás, si quedó duro, no grités, calmate, bueno no grités, serenate por favor, pará, pará, también con la “fiestita” de anoche, esa “falopa pura” que trajo tu amiguita y más el alcohol , perdimos la cabeza, “nos pasamos todos de vueltas”.
-Si, si ya sé mi amor, no fue distinta a otras veces, pero me parece que al Doctor esta vez se le fue la mano con las “líneas” y con la “azulina”,  y seguro vos le exigiste demasiado.
-Bueno,  escuchame bien mi  vida, calmate, tranquilízate , llamá  algún médico, tomate un sedante , pero ¡por favor! no te arrimes, ni te asomes al velatorio, ni vos ni tus amigas,  ¡por favor querida! ¡No vayas!, va estar la TV, funcionarios, familiares, la viuda y sus hijas. Mirá el lado positivo a esto, hace seis meses que empezó lo nuestro, este amor intenso, profundo, apasionado, ni sospechamos que iba a terminar así, con este desenlace, después que todo se calme vamos hacer nuestros propios planes, tendremos nuestra vida. No llores más, te amo.
Llevame al country de Zanotti, le pidió Peña a su chofer, y el Mercedes Benz rugió.
Al ingresar a la casa , Peña se encontró con un cuadro de familia en el living, una imagen detenida en el tiempo. Mercedes de la Paz en el sillón conteniendo a sus dos hijas , ella toda de negroun modelo exclusivo, impasible, imperturbable, como si esto ya lo hubiera vivido. Se abrazaron con Mercedes, la notó distante, sin sentir.
¿Llamaron algún médico?, ¿alguna emergencia?dijo Peña
No.No hace falta musitó Mercedes, está todo controlado, las chicas están más calmas, y yo aceptando las cosas como son.
A Peña no le llamó la atención la entereza  y el aplomo, ya que  tenía a la viuda como una mujer con convicciones, condición que el carecía  ya que el era afecto a la falta de principios y   traiciones.
¿Fue el corazón?..¿no?indagó ella.
Si, un paro.
¿Dónde ocurrió?..
En lo de Murillo, nos habíamos reunidos por el tema elecciones, picábamos algo, y de repente el dijo sentir un dolor aquí-señalándose el pecho-y cayó, intentamos reanimarlo, vino emergencias, pero todo fue inútil.
¿Toda la papelería está lista?
Si , certificado de defunción, sala velatoria.Todo listo
Bueno, busco un abrigo y nos vamos.Caminó  con decisión y compostura  hasta su vestidor.
Subieron al Mercedes, viajaron del country al centro. Faltando una cuadra para la sala pudieron divisar la conmoción, el alboroto, frenaron y de inmediato fueron protegidos por la Seguridad, ingresaron raudamente dejando atrás los flashes y preguntas. Las chicas se pusieron al lado del ataúd y lloraron desconsoladamente, Mercedes de la Paz se sentó a un metro del muerto, indiferente a todos, y a él como si no lo conociera, en ocasiones solía ser desagradable.
Su figura toda oscura, contrastaba con las coronas y las flores, tenía  apoyada sobre su falda su cartera “Chanel” negra, la abrió y metió la mano,  el contacto con el frío metal le transmitió  serenidad, una cierta calma, que no se podía adivinar tras sus grandes negras  gafas.
Peña parado a su lado observó su reloj marcaba 18.06, escuchó voces altas, gritos, aturdimiento, una bella figura enfundada en un vestido negro que le calzaba como un guante combinando con un sombrero negro y tul,  se abalanzó sobre el féretro, aullando ¡vida mía no!..¡vida mía no!,.. gimiendo como una gata en celo, era Lucy,su corazón se agitó, la vió llorar abrazando a Zanotti, el cajón no se cayó porque era grande y pesado, el asombro y el desconcierto entre los funcionarios y familiares  ganó la sala. Mercedes de La Paz observó  todo como si fuera un acto a la vulgaridad, metió la mano en su negra cartera y  sacó el revólver, se paró y gatilló  tres veces, tres ruidos secos impusieron un caos, una anarquía invadió el velorio. Lucy tirada en el piso metida  en su vestido negro coronada con un charco rojo, y por techo el cajón con su amante, la viuda  miró el cuerpo tendido en el piso y lapidó “¡ahora si!, sos una mosquita muerta”—.
Mercedes de la Paz  le devuelve a su abogado el pañuelo que antes fue blanco  ahora manchado de rojo, y mirando a los ojos a Peña le confesó:“yo siempre supe todo”.
El abogado,  con voz de abogado advirtió  como  sentenciando ; el homicidio “lo podemos pelear”, emoción violenta, pérdida momentánea de conciencia, enajenación,  ya vemos, ahora bien, si  el análisis da positivo no nos salvamos de reclusión perpetua.
¿Qué análisis?-dijo Peña
De ADN, la familia y las amigas sostienen que ella estaba embarazada de cuatro meses.
No es de éldijo Mercedes. Se hizo la vasectomía hace 25 años, apenas nació nuestra última hija.
Peña se estremeció.. y tragó saliva.




                                                          

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